top of page

No consigo pareja. Ya no sé qué hacer.


He trabajado con personas, en su mayoría mujeres, que me dicen:

“No consigo pareja. Ya no sé qué hacer.”


El perfil suele repetirse: adultos entre 35 y 50 años, muchos divorciados, que después de una relación importante no han podido construir de nuevo una relación estable, sana o que realmente los haga sentir en paz.


Pasa el tiempo. Llegan las APPS. Los matches. Las conversaciones. Las citas.


Y nuevamente aparece la misma sensación: esto no termina de conectar. No termina de construirse algo sólido. Algo que realmente avance.


Y honestamente, entiendo la frustración.


Porque sí creo algo: somos seres sociales. Y me parece completamente válido querer compartir la vida con alguien. Tener una pareja, un compañero, una cómplice, alguien con quien construir, conversar, reír, pelear, crecer y, eventualmente, envejecer.


La búsqueda, en sí misma, no tiene nada de malo.


Entonces la pregunta importante es:¿Qué está pasando?


La pregunta que siempre hago

Hay una pregunta que siempre hago:


“¿Cómo sería tu pareja ideal?”


Y las respuestas a veces sorprenden.

Pero si hay algo que se repite muchísimo, es que muchas personas empiezan describiendo algo así como:


“Quiero alguien que sea mi mejor amigo.”

“Quiero alguien con quien pueda hablar de todo.”

“Quiero alguien que siempre esté allí.”

“Quiero alguien que jamás me haga sentir sola.”


Y allí, para mí, normalmente comienza el primer tema importante.


No es lo mismo un amigo/amiga que una pareja. Son vínculos distintos. Nacen desde lugares distintos.


La relación de pareja normalmente comienza desde:

  • la atracción,

  • el deseo,

  • la pasión,

  • la conexión emocional y física,

  • esas ganas de estar con el otro que no se viven igual en una amistad.


Con el tiempo, claro que buscamos confianza, complicidad, apoyo y amistad en la relación.Pero el origen no es el mismo.


Primero somos pareja. Luego, muchas veces, también nos convertimos en amigos.


Y sí, puedes amar muchísimo a un amigo o amiga. Pero normalmente no deseas besarlo con pasión, construir intimidad física o compartir tu vida de la misma manera.


Allí es donde el ejercicio empieza a mostrar algo interesante.


Porque a veces uno escucha ciertas listas…y siente que más que una pareja, la persona pareciera estar buscando alguien que jamás la haga sufrir.


El ejercicio

Si estás en esa situación, quiero proponerte un ejercicio sencillo.

Lo hago frecuentemente con personas con las que trabajo este tema. Algunos lo hacen solos. Otros prefieren hacerlo acompañados. Cualquiera de las dos opciones está bien.


Paso 1

Toma una hoja y describe cómo sería tu pareja ideal.

Sin apuro.


Escribe:

  • ¿Cómo sería físicamente?

  • ¿Cómo quieres que te trate?

  • ¿Cómo se comunicaría?

  • ¿Qué jamás quisieras que te hiciera?

  • ¿Cómo te haría sentir?

Y cualquier otro detalle que quieras agregar.

No te limites. Escribe libremente.


Paso 2

Cuando termines, léela completa.

Y luego reúne a personas de confianza: amigos, amigas, familiares cercanos.

Léeles la lista.


Y después pregúntales algo muy simple:

“¿Qué creen ustedes que realmente estoy buscando?”


Y aquí viene la parte importante:no te defiendas.No expliques.No discutas.

Solo escucha.


Pregúntales: “¿Por qué dices eso?”


Las respuestas muchas veces sorprenden muchísimo.


Algunas que he escuchado:

  • “No estás buscando pareja. Estás buscando un papá.”

  • “Parece más una amistad que una relación de pareja.”

  • “Pareciera que buscas a alguien que te proteja de sufrir.”

  • “Pareciera que buscas a alguien que jamás te abandone.”

  • “Más que pareja, pareciera que buscas sentirte segura.”


Y raramente, muy raramente, el ejercicio termina con:


“Sí. Lo que describes es simplemente una pareja.”


El ejercicio no busca darte pareja

Y aquí quiero ser claro: este ejercicio no va a resolver mágicamente tu vida amorosa.

No va a aparecer una pareja perfecta mañana.

Ese no es el objetivo.


El objetivo es otro: que te encuentres contigo. Y quizás puedas comenzar a revisar desde dónde estás buscando amor.

Porque allí, muchas veces, empieza el verdadero ruido.


El adulto quiere una cosa… la herida quiere otra


Lo que he ido comprendiendo con el tiempo:


Muchas veces buscamos pareja desde una herida emocional que aún quiere ser atendida.

Una herida que quizás no vemos con claridad. Pero qué sigue allí. Buscando algo.

Y allí aparece una especie de cortocircuito interno.


Porque una parte adulta de nosotros quiere:

  • construir,

  • compartir,

  • amar,

  • conectar desde otro lugar.


Pero otra parte más vieja, más herida, más infantil, sigue buscando:

  • protección,

  • validación,

  • refugio,

  • seguridad,

  • alguien que calme el miedo.


Entonces aparece algo extraño.


Conoces exactamente a la persona que pedías…y aun así algo dentro de ti dice:

“No.”“Esto no termina de sentirse bien.” “Algo no encaja.”

Y no entiendes por qué.


Porque el adulto empieza a cansarse de relaciones construidas desde la herida.

La mujer adulta reacciona frente a la niña herida. El hombre adulto reacciona frente al niño herido.

Y ojo: uso ejemplos de mujeres porque es con quienes más he trabajado este ejercicio, pero esto aplica perfectamente también a hombres.


Quizás durante años buscaste alguien que te protegiera. O alguien que te validara. O alguien que jamás se fuera.


Y cuando finalmente aparece alguien así…algo dentro de ti ya no quiere vivir desde ese lugar.


Muchas veces no buscamos amor

Muchas veces creemos que estamos buscando amor.

Pero en realidad estamos buscando algo que calme una herida vieja.

Y son cosas distintas.


Porque cuando buscamos desde la herida:

  • elegimos distinto,

  • reaccionamos distinto,

  • toleramos cosas que no deberíamos,

  • o rechazamos personas que sí podrían hacernos bien.


Y allí empiezan muchas de las relaciones que terminan agotándonos emocionalmente.


La pregunta importante

Tal vez la pregunta no es:

“¿Por qué no consigo pareja?”


Tal vez la pregunta es:

“¿Desde qué parte de mí estoy buscando amor?”


Porque muchas veces el adulto busca una relación…mientras la herida sigue buscando quien la rescate.


💡 Suscríbete al canal para más contenido de coaching, propósito y transformación personal.


🗓️ Agenda una sesión de coaching conmigo aquí: https://www.coachumbertog.com/contacto


🔁 Comparte este aartículo con alguien que lo necesite.


Redes sociales:

Instagram: @coachumbertog

Facebook: Coach Humberto G

Comentarios


bottom of page